Cómo evoluciona el cabello con el paso de los años
Hair & Scalp Therapy

Cómo evoluciona el cabello con el paso de los años

Envejecer es algo hermoso. Con el paso del tiempo, vivimos muchos cambios que enriquecen nuestra vida: ganamos sabiduría, confianza y nuevas experiencias, entre muchas otras cosas. Pero la edad también trae consigo algunos cambios no tan deseados en nuestro cuerpo, incluido el cabello.

Al igual que nuestra piel, músculos y huesos, el cabello también cambia con el paso del tiempo. Saber qué esperar puede ayudarte a adaptar tu rutina capilar y a mantenerlo sano a cualquier edad. Pero ¿cómo es exactamente el proceso de envejecimiento del cabello? ¿Y de qué forma cambia a medida que pasan los años?

¿Y cuáles son las claves para cuidar el cabello con el paso del tiempo y mantener su vitalidad durante más años? A continuación, repasamos todo lo que necesitas saber sobre la salud capilar y el envejecimiento, junto con consejos de cuidado específicos para ayudarte a lucir un cabello más bonito y saludable.

¿Cuáles son los cambios más comunes del cabello con la edad?

Antes de hablar sobre cómo tratar los cambios del cabello asociados al paso del tiempo, veamos primero en qué consisten exactamente.

El cabello puede cambiar de distintas formas con el paso del tiempo, entre ellas:

Cambios en la textura del cabello

Uno de los cambios que puede experimentar el cabello con la edad es el cambio de su propia textura.

Con el paso del tiempo, el cabello está cada vez más expuesto a factores que pueden dañarlo, como los rayos UV, los químicos presentes en algunos productos o tratamientos capilares, y factores externos relacionados con el clima, como el viento, el frío, la humedad o la sequedad. Cuanto mayor es la exposición a estos agentes, más probabilidades hay de que el cabello sufra daños que alteren su textura.

Además, las glándulas sebáceas, encargadas de producir grasa en el cuero cabelludo, reducen su actividad con el tiempo. Esto puede hacer que el cabello se vuelva más seco, frágil y con menos brillo, además de hacerlo más propenso al daño. Por eso, la rotura capilar y el envejecimiento del cabello suelen ir de la mano.

Cambios en la densidad y el grosor del cabello

Otra forma en la que el cabello cambia con la edad es a través de una disminución de su densidad.

La caída del cabello es completamente normal: nuestro cuerpo renueva constantemente el cabello antiguo y permite el crecimiento de cabello nuevo. De hecho, según la American Academy of Dermatology Association (AADA), es habitual perder entre 50 y 100 cabellos al día.

Pero, con el paso del tiempo, este proceso puede cambiar. El cuerpo sigue perdiendo cabello de forma natural, pero, a medida que el cuero cabelludo envejece, algunos folículos pueden dejar de producir cabello nuevo. Esto puede provocar una disminución de la densidad capilar. Por ejemplo, es posible que notes la raya del cabello más marcada que antes o que la línea de nacimiento haya retrocedido ligeramente.

Además de la disminución de la densidad, los folículos pueden ir reduciendo gradualmente su tamaño, dando lugar a fibras capilares más finas. Este cambio en el grosor del cabello puede hacerlo más propenso al daño. Visualmente, también puede dar la sensación de tener menos cantidad, especialmente si la pérdida de densidad ocurre al mismo tiempo. Por ejemplo, si te haces una trenza, es posible que notes que se ve y se siente menos voluminosa de lo habitual.

Esta combinación de menor densidad y menor grosor es, en esencia, lo que conocemos como afinamiento capilar. Y este proceso asociado a la edad puede empezar antes de lo que pensamos. Las investigaciones muestran que la densidad capilar alcanza su punto máximo a finales de los 20 años y, a partir de ahí, comienza a disminuir. El grosor del cabello aumenta hasta aproximadamente los 45 años, momento en el que también empieza a reducirse.

¿Buscas los productos perfectos para el cabello con signos de envejecimiento? Prueba nuestro Thickening Shampoo, Thickening Conditioner y Volume Enhancing Foam

Como hemos mencionado, utilizar los productos adecuados es clave para que el cabello se vea lo más sano, brillante y con cuerpo posible con el paso del tiempo. Si buscas fórmulas que ayuden a cuidar el cabello con signos de envejecimiento y realcen tu belleza natural, prueba RevitaLash® Cosmetics Thickening Shampoo, Thickening Conditioner y Volume Enhancing Foam.

Estos tres productos trabajan en conjunto para que el cabello luzca y se sienta en su mejor versión. Cada uno de ellos está formulado para fortalecer y cuidar el cabello de distintas formas, entre ellas:

Thickening Shampoo

Este champú de origen vegetal está formulado sin sulfatos y enriquecido con ingredientes de tratamiento que ayudan a favorecer la salud óptima del cuero cabelludo, fortalecer la cutícula y mejorar el grosor de la fibra capilar. Contiene hoja de níspero, que ayuda a tratar el cabello con pérdida de densidad, y biotina, que contribuye a aportar volumen y fortaleza. El pantenol ayuda a hidratar el cabello y mejorar su brillo, mientras que la corteza de sauce exfolia suavemente el cuero cabelludo.

Thickening Conditioner

Este acondicionador también está enriquecido con ingredientes de tratamiento que hidratan y reponen el cabello. Formulado específicamente para cabello fino o con pérdida de densidad, contiene biotina, hoja de níspero y proteína de lino para nutrir y proteger la fibra capilar. Además, incorpora té verde y ginseng, dos potentes antioxidantes que ayudan a proteger el cabello y el cuero cabelludo.

Volume Enhancing Foam

Nuestra fórmula, desarrollada por especialistas, aporta cuerpo y ayuda a potenciar la vitalidad del cabello. Esta espuma contiene nuestro exclusivo BioPeptin Complex®, que acondiciona, fortalece y suaviza la fibra capilar, además de ayudar a prevenir la rotura y la fragilidad.

Combinados, estos tres productos ayudan a transformar el cabello para que se sienta con más cuerpo, se vea más denso y luzca mejor, combatiendo los signos del envejecimiento capilar en el proceso.

Cambios en el color del cabello

Como todos sabemos, con el paso del tiempo el cabello también empieza a volverse gris o blanco, según el tono de cada persona. Y esto tiene una explicación.

A medida que envejecemos, las células pigmentarias de los folículos capilares disminuyen lentamente, lo que reduce la producción de melanina. Como resultado, el cabello pierde su color natural y empieza a volverse gris o blanco.

Algunas personas desarrollan canas de forma temprana, aunque lo más habitual es que comiencen a aparecer entre mediados de los 30 y mediados de los 40. A los 50 años, aproximadamente la mitad de las personas ya presenta canas visibles.

¿Por qué cambia y se afina el cabello con la edad?

Está claro que el cabello experimenta muchos cambios con el paso del tiempo, incluido el afinamiento. Pero ¿qué provoca realmente estos cambios?

Algunos de los factores que contribuyen a los problemas capilares asociados a la edad son:

  • Factores ambientales. Como hemos mencionado, los factores externos pueden afectar al cabello. Entre ellos se encuentran la exposición a los rayos UV, los químicos presentes en algunos productos capilares y las condiciones climáticas (como el calor, la humedad, el viento o la sequedad). Con el paso de los años, al acumularse una mayor exposición a estos factores, sus efectos pueden hacerse más visibles.
  • Efectos hormonales en el cabello. Las fluctuaciones hormonales, especialmente durante la menopausia en mujeres, pueden contribuir al afinamiento capilar. Los desequilibrios hormonales afectan al ciclo de crecimiento del cabello, acortando la fase de crecimiento y alargando la fase de reposo.
  • Predisposición genética. La genética desempeña un papel importante en los patrones de pérdida capilar. Algunas condiciones, como la alopecia androgenética, también conocida como caída del cabello de patrón masculino o femenino, suelen ser hereditarias y provocan un afinamiento progresivo del cabello.

Consejos para mantener un cabello sano con el paso del tiempo

Los cambios capilares asociados a la edad son inevitables. Pero eso no significa que no puedas adoptar hábitos que ayuden a mantener tu cabello brillante, sano y fuerte con el paso de los años.

Aquí tienes algunos consejos para cuidar la salud capilar durante el proceso de envejecimiento:

  1. Lava el cabello con menos frecuencia. El lavado frecuente puede eliminar los aceites naturales del cabello, favoreciendo la sequedad y el daño. Opta por champús sin sulfatos, que pueden resultar menos agresivos, y limita el lavado a 2 o 3 veces por semana.
  2. Elige el champú y el acondicionador adecuados. Escoge fórmulas que ayuden a mejorar la salud del cuero cabelludo y nutran el cabello con ingredientes hidratantes. También puedes buscar productos que aporten una apariencia de mayor densidad y volumen.
  3. Prueba un producto voluminizador. Si tu cabello es fino o ha perdido densidad, los productos voluminizadores pueden ayudarte a conseguir un aspecto con más cuerpo y volumen.
  4. Incorpora tratamientos capilares antiedad. Además de los productos de uso diario, una rutina capilar eficaz puede incluir tratamientos más potentes y específicos. Elige opciones que ayuden a hidratar, fortalecer y restaurar el equilibrio del cabello, como las mascarillas hidratantes.
  5. Sigue una alimentación saludable y rica en proteínas. Una dieta equilibrada, rica en proteínas, vitaminas y minerales, es clave para mantener un cabello sano. Incluye alimentos como carnes magras, pescado, huevos, frutas, verduras y frutos secos en tu alimentación diaria.
  6. Evita el exceso de calor. Como el cabello se vuelve más delicado con la edad, es importante protegerlo del daño térmico. Intenta limitar el uso de herramientas de calor. Cuando utilices secador, plancha o moldeador, selecciona una temperatura baja y aplica siempre un protector térmico antes de peinarlo.

Combate los cambios capilares asociados a la edad con los productos y la rutina adecuados

El envejecimiento del cabello forma parte natural de la vida. Al entender cómo cambia y qué necesita en cada etapa, podemos crear una rutina que lo cuide y lo acompañe con el paso del tiempo. Esto nos ayuda a tratar cambios asociados a la edad, como la pérdida de densidad o las alteraciones en la textura, y nos permite seguir abrazando nuestra belleza a cualquier edad.